Translate

Las ratas de Pinochet

Murió el Mamo, se mató Ramírez, Torres Silva es condenado. Moren Brito, Alvaro Corvalán y el cosaco Krassnoff suman procesos. Los boys represores de Pinochet parecen caer en desgracia, pero ha pasado tanto tiempo que lo que queda para juzgar es apenas una camada de ratas resecas a las que hasta la muerte les hace asco.

Hubiésemos querido que todos cayeran como el Wally. Suponiendo que el Wally cayó en un ajusticiamiento. Eso queríamos en los 80 y 90. Luego comprendimos que no ocurriría nunca. Que nuestros cuadros, los que pretendían una democracia verdadera, habían sido doblegados, desmantelados y en la mayoría de los casos aculturizados por una democracia timorata, mentirosa y aspiracionista que prefirió bajarse los pantalones y esconder el oprobio bajo la alfombra. Que no reparó ningún daño. Que no respetó ninguna palabra. Que siguió manteniendo a los cancerberos del pinochetismo con un estándar de vida idílico, altos salarios, férrea protección, respeto social. Cómo importunarlos, deben haber pensado, si casi la mitad de los chilenos y casi todos los empresarios y milicos seguían considerándolos unos héroes.

El panoptismo inverso parece inútil. No hay castigo equiparable al daño infligido. Podría incorporar las palabras de Hanna Arendt sobre la banalidad del mal. Hablar de los Mamos como simples criminales burocráticos, cumplidores del deber, aduladores de jefes, incapaces de reflexionar críticamente, de orientarse, de saber qué están realmente haciendo en el mundo. Pero a estas alturas carece de sentido.

El Mamo murió sin pena ni gloria, como la rata que era. No alcanzó a disfrutar su sueño de ser un latifundista. Eso al menos es algo. Lo cremaron de madrugada, en secreto, para que nadie le reviente su frío culo a bombazos.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Creative Commons License
Cuadernos de la Ira de Jorge Muzam is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.