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Asombrosamente pelotudos

Frío de perros. El sol salió cabizbajo como anhelando una licencia médica. Nuestro hemisferio está futbolizado hasta el tuétano, los temas no peloteros fueron postergados hasta fines de julio. Las huelgas de estudiantes y trabajadores ya no salen en la televisión y las palizas a los mapuches son exhibidas como un terrorismo inverso.

Anoche nos quedamos hasta muy tarde bebiendo vino tinto junto a la chimenea. El dios del fuego laboraba a gusto, pero los leños se fueron agotando y tuve que ir por más combustible para que el hielo no nos comiera vivos.

Hablamos de poesía y negocios, una mezcla interesante, algo así como un café literario en la montaña, con patinadoras poetas y jazzistas alcohólicos. Luego leímos a Claudio Bertoni, el bardo del hueveo. En algún instante expuse mi predilección estética por la poesía bruta de Nicanor Parra, su poesía sombría, esa que emanó de la carencia, de la soledad, de la añoranza. También manifesté mi extrañeza ante sus cien años de silencio con su pueblo natal. San Fabián ahora soy yo, dije altaneramente. Esta es mi tierra, mi aldea, mi sol predilecto. Nada personal. Sólo explicité lo que no me puedo tragar por simple moda de burguesía bohemia, o por imposición de funcionarios de la cultura oficial, esos que cobran tanto y leen tan poco. Luego cada uno impuso sus temas, pero ya no nos escuchábamos. Creo que hablé de la inutilidad del amor, de toda esa idealización biológica, de su escasa practicidad en medio de una vida creativa tan breve, de lo asombrosamente pelotudos que nos volvemos ante el encanto fugaz de una mariposa, de las palabras rojas incineradas, de las impertinentes obcecaciones de la memoria. Tatiana habló de las dos muertes de la mujer, algo que casi ningún hombre percibe a tiempo. 

La noche expiró con un murmullo colectivo de poesía espontánea. Pasaron raudos los vehículos de los panaderos y un par de perros se dijeron buenos días.

Imagen: Grabado de Sergio Sergi.

4 comentarios :

  1. escribiste algo de puertas abiertas, invitador e íntimo; gracias Jorge

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  2. Me gustaría saber que dijo Tatiana y me animo a decir que sólo los hombres que encuentran útil al amor, pueden evitar una de las dos muertes.

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  3. Me gustaría saber que dijo Tatiana y me animo a decir que sólo los hombres que encuentran útil al amor, pueden evitar una de las dos muertes.

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  4. Un gusto leer de nuevo a Alex Zamorano, un tono tan espontáneo el suyo

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Cuadernos de la Ira de Jorge Muzam is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.