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Botellazos callejeros entre escritores

Esto de los ataques entre escritores es cosa bien seria. La solemne actitud que usualmente exponen en público, se transforma, apenas avistado un enemigo, en una fiera postura de borracho de bar.

Muestra de ello son algunas de las palabras con que el poeta chileno Pablo de Rokha embistió en múltiples ocasiones a Pablo Neruda.

"Gallipavo senil y cogotero
de una poesía sucia, de macacos,
tienes la panza hinchada de dinero.

Astuto, ruin, tarado, voz gangosa,
saqueas a la U.R.S.S envilecido
con la tremenda mano estropajosa".

Neruda, por su parte, dedicó extensos poemas a burlarse de De Rokha, a quien le llamaba Perico de los Palothes, poeta gesticulador y matón intelectual. Fueron treinta años de desenfrenada guerrilla literaria, a la que entraba periódicamente a combatir el poeta Vicente Huidobro. Una especie de "todos contra todos", y con los seguidores de cada uno agarrándose a coscachos en las esquinas de la república.

El escritor estadounidense Paul Theroux se refirió en cierta ocasión a Michel Houellebecq como "el tipo de escritorzuelo desagradable, abusivo, intolerante y sin talento. Podría estar despotricando en una pocilga francesa. No creo que lo necesitemos para definir las relaciones entre mujeres y hombres".

La lengua bífida de Truman Capote no se quedó atrás a la hora de introducir su cizaña en el corazón de muchos egos gigantes de la literatura contemporánea. De André Gide dijo: "Bueno, tú sabes que Gide era el editor de (la editorial) Gallimard cuando a Proust le rechazaron "En busca del tiempo perdido". Proust tuvo que publicarlo por sus propios medios. Gide tuvo que morir de la humillación porque él tuvo que haber leído el manuscrito y rechazarlo. Puedes imaginarte al viejo flojo ese? Era tan ansioso que a sus años iba persiguiendo quinceañeros por toda Taormina".

De la escritora Joyce Carol Oates opinó: "Ella hace todos los graffiti de los baños públicos de hombres y mujeres desde aquí hasta California, de ida y vuelta pasando por Seattle. Para mi ella es la más despreciable criatura de Estados Unidos".

Con Hunter S. Thompson es particularmente cruel: "No sé si es un copión de Tom Wolfe. Aunque estoy seguro que Tom Wolfe no es un copión de él".

A William Faulkner lo intenta empequeñecer: "No soy un gran admirador de Faulkner. Nunca ha tenido ni la más pequeña influencia sobre mí. Me gustan tres o cuatro cuentos cortos de "That evening sun" y su novela "Luz en agosto". Pero la mayor parte de su obra es altamente confusa (...) A él lo conocí muy bien. Era un gran amigo mío. Bueno, tan amigo como se podía serlo de él si no eras una ninfa de catorce años".

John Irving, consecuente con su postura de las últimas décadas, no se amilana al retratar a Hemingway como un escritor sobrevalorado y simplón: “Siempre he odiado a Hemingway. Me causaba vergüenza como escritor y como hombre. Y su manera de representar la masculinidad me parece un chiste. Él no era boxeador, era un alcohólico sobrevalorado que, además, es responsable de la ola literaria de todos sus imitadores. A mí me gustan las frases largas y los personajes complejos, y la mayor profundidad que consiguió Hemingway fue crear un personaje que era incapaz de tener una erección. Así que Hemingway es el mayor fraude de la historia. Como hombre y como escritor”.

Otro caso llamativo es el del Premio Nobel búlgaro Elias Canetti. Herido por las constantes infidelidades de su joven amante, la escritora Iris Murdoch, la retrató de esta forma: "podría definirse a Iris Murdoch como el ragú de Oxford. Cuanto aborrezco de la vida está representado por ella". Nunca le reconoció un mérito literario y más bien la trató en repetidas veces de "trepadora". En sus memorias la criticó por su facilidad para desnudarse y la describió como una coleccionista de amantes, a los que escogía de acuerdo con lo que podía aprender de ellos, "como un ama de casa que va de compras". Su relación, afirma, fue sexo a cambio de una conversación unilateral. Ella se excitaba imaginándolo como un pirata, pero la ladrona era ella misma, que robaba a cada amante "no sus corazones, sino su esperma y sus mentes".

Si fue duro con ella, más lo fue con el poeta inglés T.S.Eliot, que representaba para Canetti la decadencia de la literatura en lengua inglesa. Un tipo al que sólo lo movía el dinero. Su descripción de Eliot es violenta: "Un libertino de la nada, mozo de Hegel, difamador de Dante... de labios finos, de corazón frío, prematuramente viejo, tan indigno de William Blake como de Goethe... ni gato, ni pájaro, ni sapo, más bien topo".

Imagen: Truman Capote


10 comentarios :

  1. Me encantaria ,hacer un comentario muchos ,mas extenso, pero , no me animo ............Yo generalmente , no compito , con los que, imagino, son ,mejores que yo ¡Al contrario, trato de aprender , y soy muy Egoista , lo reconozco, !ojo¡¡¡¡¡¡¡¡ Egoeista, si?No competitiva. al contrario,Tirando a generosa oh¡ b......... m.l.

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  2. Siempre será un gran honor apreciar en extenso tus comentarios, María Laura. Eres bienvenida. Comenta todo lo que tú quieras. Abrazos.

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  3. Y a mi mejor no me inviten a lanzamientos de libros.Mira que hice una columna y dejé la pura escoba.A mi amigo incluído en la antología , no lo volvieron a llamar de esa editorial.Cero tolerancia a la crítica de parte de SM, ese es Chile.

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  4. Me encantaría leer esa columna, Sara. En Chile, la mayoría espera sólo adulaciones.

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  5. Valoros más entonces tus comentarios , hay que ser un tipo valiente y caradura.

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  6. Estoy muy segura que dentro de mi habita uno de los peores y mas inmundos borrachos de cantina, detesto a muchos escritores, quiza se deba a que se la viva uno en contemplacion o en comparacion. Saludos, Jorge.

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  7. Tengo espíritu pendenciero. Me divierte el pugilismo verbal, darle paliza a uno que otro farsante literario o ideológico, o tocarle la oreja a ciertos políticos que quieren pasarse de listos. Más allá de eso soy un manso borrego.

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  8. Saludos Lilymeth. Efectivamente, los ambientes literarios suelen ser tóxicos, hay mucho duro de aguantar. Pero escarbando siempre se encuentran buenas personas.

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  9. Mete miedo, sobre todo cuando el autor de la infamia es poderoso y tiene ese público que trasnforma con sus aplausos la mentira en verdad... De la cobardía moral de los anónimos y suplantaciones de personalidad en las redes sociales mejor no hablamos, que es corto el día.

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  10. Fíjate que al respecto de la "literatura" y la quema de ambientes. consideró que pasa por una cuestión psicopatológica , la nadería abunda porque las personas NO tienen intención de pensar, mucho menos buscar o estudiar/aprender lo que desconocen. Entonces , les gusta babear con los que votan los sacos escrotales que les venden como pomadita del verbo cancerígeno. ( no ejerzo cuota de mazoquismo de épocas) sin embargo bailaría incluso en cueros arriba de una mesa o donde me venga en ganas si mi oído-mente-espiritu o como se llame, hubiese tenido el privilegio de escuchar a gente que en verdad tenía algo dentro del seso y no toda esta sarta de pedantes famélicos,que se las dan de escritores. Yo muero a cada rato y renazco aprendiz ,masi me agrada y así me acerco a mi misma. Un abrazo Jorge, eres de los pocos a quienes realmente valoro , toda vez que son VITALES, para una necesaria toma de oxígeno, para quien verdaderamente ama la palabra. Y no seguir cayendo en el cuoteo sin ton ni son.

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